Todos conocemos nuestro sistema solar, nuestro vecindario espacial, sabemos los nombres de los planetas, nombres de lunas, etc.
En esta entrada lo que quiero hacer es mostrarles lo que hay dentro de nuestro vecindario, hacer una descripción pequeña de lo que hay en nuestro sistema solar y mirar lo afortunado que somos en existir en un planeta como la tierra.
El sol:
Nuestro Astro Rey, La estrella más especial, la más importante, la base de toda la vida que conocemos, la estrella que mejor podemos ver, o al menos para nosotros como humanos. Nuestro Sol es una estrella de tipo espectral G2, de color amarillento, con una temperatura superficial de aproximadamente 5500°C se encuentra a 150.000.000 km de distancia a la tierra, lo que equivale a 8 minutos luz; quiere decir que la luz del sol se demora 8 minutos en llegar a nuestro planeta. El sol se formo hace aproximadamente 4600 millones de años gracias al colapso gravitacional de una nube molecular, de la cual el Sol se alimentaba de la materia de ese colapso y cuando el Sol terminó de nutrirse, el resto de material termino formando el resto de nuestro sistema, basicamente somos el sobrado de lo que dejó nuestro sol cuando era un bebé [
1]. Para saber un poco mas de nuestro Sol les recomiendo que lean mi entrada sobre el Sol
link.
Mercurio:
También es conocido como primer planeta de nuestro sistema solar, siendo también el planeta más pequeño de todo el sistema con una masa de 0.05 tierras[
2]. Lo curioso de mercurio es que es uno de los pocos planetas que solo es posible verlo en el atardecer o en el amanecer. Las primeras menciones conocidas de Mercurio, hechas por los sumerios, datan del tercer milenio a. C. Los babilonios (2000-500 a. C.) hicieron igualmente nuevas observaciones sobre el planeta, denominándolo como Nabu o Nebu, el mensajero de los dioses en su mitología [
2]. Ahora si hablamos de una observación juiciosa y cientifica, el primero en hacerlo (o al menos en publicarlo) fue sin duda en el "señor de los telescopios" Galileo en el siglo XVII, su telescopio no era lo suficientemente potente para distinguir las fases de Mercurio [
2].En la modernidad de nuestro siglo se han enviado misiones a observar en detalle al primer vecino:
La sonda Mariner 10 (1974-1975): Realizó tres sobrevuelos a Mercurio; el primero, a una distancia de 703 km del planeta; el segundo, a 48.069 km; y, el tercero, a 327 km. Mariner tomó en total diez mil imágenes de gran parte de la superficie del planeta. La misión finalizó el 24 de marzo de 1975, cuando se quedó sin combustible y no podía mantener control de orientación [
3].
Messenger (2004-2015): MErcury
Surface,
Space
ENvironment,
GEochemistry and
Ranging (Superficie de Mercurio, Entorno Espacial, Geoquímica y Extensión) Se esperaba que esta nave aumentara considerablemente el conocimiento científico sobre este planeta. Para ello, la nave había de orbitar Mercurio y hacer tres sobrevuelos [
2].
BepiColombo: Es una misión conjunta de la Agencia Espacial Europea (ESA) y de la Agencia Japonesa de Exploración Espacial (JAXA), que consiste en dos módulos orbitantes u orbitadores que realizarán una completa exploración de Mercurio. Su lanzamiento se realizó con éxito el día 20 de octubre de 2018 [
4], su llegada al planeta está prevista el 5 de diciembre de 2025, después de un sobrevuelo de la Tierra, dos de Venus y seis del propio Mercurio [
5]. El final de la misión está programado para un año más tarde, con una posible extensión de un año más [
5].
Venus:
El segundo planeta de nuestro sistema solar, Venus, con el título del planeta más caliente, a pesar de no ser el más cercano al Sol. Este fenómeno se debe a su atmósfera extremadamente densa, compuesta en su mayoría por dióxido de carbono (CO₂) y pequeñas cantidades de nitrógeno. Este "efecto invernadero descontrolado" atrapa el calor del Sol y eleva las temperaturas superficiales de Venus hasta unos abrasadores 465 °C [
6].
La acumulación desmedida de gases de efecto invernadero puede tener consecuencias catastróficas. Si no tomamos medidas frente al cambio climático, la Tierra podría enfrentarse a un destino similar. La emisión masiva de CO₂ por parte de industrias y otras actividades humanas está calentando nuestro planeta, haciéndolo cada vez más hostil para la vida. Poder observar a Venus es una advertencia de lo que podría ocurrir si no le prestamos atención a esta situación delicada.
Venus ha fascinado a la humanidad desde tiempos inmemoriales. Uno de los registros más antiguos sobre el planeta se encuentra en la Biblioteca Babilónica de Asurbanipal, alrededor del año 1600 a.C.. Los antiguos griegos también se interesaron profundamente en Venus, pues lo veían como dos cuerpos celestes distintos: Héspero, visible al atardecer, y Eósforo, que aparece en el amanecer [
6]. Su brillo único en el cielo lo convirtió en un objeto de culto y estudio, gracias a esto también se ha enviado sondas espaciales a mirar más de cerca este cuerpo celeste:
Venera 1: La primera sonda espacial diseñada para explorar Venus fue la Venera 1, lanzada por la Unión Soviética el 12 de febrero de 1961. Este lanzamiento fue histórico, ya que fue la primera sonda enviada hacia otro planeta. Sin embargo, durante su trayecto, la nave sufrió una avería que le impidió completar su misión [
7].
Esto impulsó a los Estados Unidos a redoblar esfuerzos, y tan solo un año después lanzaron la
Mariner 2, el 27 de agosto de 1962. A diferencia de su predecesora soviética, la Mariner 2 logró llegar a Venus con éxito, convirtiéndose en la primera sonda en alcanzar y estudiar el planeta [
8]. Este logro fue un triunfo para los estadounidenses en el contexto de la carrera espacial, un fascinante capítulo de la historia que merece una entrada dedicada en este blog.
Venera 9: El 8 de junio de 1975, la Unión Soviética lanzó la sonda Venera 9, con la ambiciosa misión de "avenizar" (aterrizar en Venus) y recopilar datos sobre el interior del planeta. Además, se propuso lograr algo sin precedentes: obtener las primeras imágenes de la superficie de Venus [
9].
El 22 de octubre de 1975, Venera 9 logró aterrizar con éxito en el inhóspito terreno venusiano, convirtiéndose en la primera sonda en enviar imágenes directas de la superficie del planeta. Estas fotografías históricas revelaron un paisaje rocoso bajo un cielo eternamente nublado, marcando la exploración espacial y ampliando nuestro conocimiento sobre las condiciones extremas de este planeta vecino.
Tierra:
Ahora hablemos del tercer planeta del sistema solar, también conocido como nuestro hogar. Lo que hace especial el planeta tierra es actualmente el único cuerpo astronómico donde se conoce la existencia de vida [
10].
Claro que la tierra se formó 4550 millones de años aproximadamente y luego unos miles de años más adelante es que aparece la vida como la conocemos [
10].
No pienso explayarme con la tierra ya que a merita que tenga su propia entrada.
Marte:
Ahora hablemos del planeta que sea vuelto la gran sensación en este ultimo siglo. Nuestro vecino de color rojo, el unico planeta habitado por robots, el planeta que muchas personas piensan y les gustara vivir en un futuro confiando en que dentro de un futuro los cientificos por arte de magia terraformemos ese dichoso planeta, Marte.
Marte, conocido como el planeta rojo debido a la abundancia de óxidos de hierro en su superficie. Este cuarto planeta del sistema solar tiene aproximadamente menos de la mitad del tamaño de la Tierra y alberga paisajes extremos que incluyen volcanes gigantescos, cañones profundos y llanuras polvorientas. Entre sus características más destacadas se encuentra el Monte Olimpo, el volcán más grande del sistema solar, que alcanza los 22 kilómetros de altura [
11].
Las misiones a Marte han revelado pruebas de que en el pasado, el planeta tuvo agua líquida en su superficie. Lechos de antiguos ríos, deltas y minerales que solo se forman en presencia de agua han sido detectados, lo que sugiere que Marte pudo haber albergado condiciones favorables para la vida hace miles de millones de años. Aunque hoy en día el planeta es frío y seco, el descubrimiento de depósitos de agua congelada bajo su superficie mantiene viva la curiosidad de seguir estudiando este planeta [
11].
Mars 1: lanzada el 1 de noviembre de 1962. Aunque no pudo completar su misión debido a una pérdida de comunicación, abrió el camino para futuras exploraciones [
12].
Mariner 4: la sonda estadounidense Mariner 4, lanzada en 1964, logró el primer sobrevuelo exitoso del planeta, enviando las primeras imágenes de su superficie en 1965. Estas fotografías mostraron un terreno lleno de cráteres, similar al de la Luna, dando pie a las misiones mirar y extraer suelos marcianos [
13] .
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| ilustración artística de un rovers [imagen] |
Los rovers: La NASA, ha enviado una serie de rovers (robots exploradores), desde Sojourner en 1997 hasta Perseverance en 2021. Estos robots han estudiado el suelo, el clima y la atmósfera del planeta, buscando pistas sobre su habitabilidad pasada y presente. En 2015, el rover Curiosity confirmó la existencia de compuestos orgánicos en el suelo marciano, un hallazgo clave en la búsqueda de vida [
14].
Nuestro sistema solar está lleno de maravillas. Desde los ardientes paisajes de Venus hasta las enigmáticas dunas marcianas, la diversidad de cuerpos celestes en nuestro vecindario despierta una curiosidad innata. Nos preguntamos: ¿será posible viajar a esos lugares lejanos, explorar sus misterios con nuestros propios ojos, e incluso habitarlos algún día?
Creo que no es novedad ver que multimillonarios como Elon Musk (que es un farsante y tengo muchas ganas de hacer un blog sobre este personaje), siempre se ven en las noticias sumas absurdas de dineros para terraformar planetas y que debemos enviar humanos a que poblen otros planetas y así expandir nuestra humanidad y prosperar la vida y bla, bla bla.
Por muy atractivas que sean estas visiones de colonizar otros mundos, la realidad, por dura que parezca, es que no existe un lugar en el sistema solar mejor para la vida que la Tierra. Ningún otro planeta ofrece las condiciones perfectas que tenemos aquí: un clima templado, agua líquida, oxígeno en abundancia y una atmósfera protectora, ya he hablado de esto en otra entrada sobre
Los errantes espaciales (recomiendo leerlo para que tengan una idea de como se forman los planetas). En lugar de gastar cantidades astronómicas de dineros en terraformar mundos inhóspitos, deberíamos enfocarnos en gastar esas cantidades astronómicas en preservar y mejorar nuestro propio hogar.
El mejor futuro para la humanidad no está en conquistar otros planetas, sino en cuidar este que ya tenemos. Invertir en nuestro entorno, en la restauración de ecosistemas y en combatir el cambio climático es, sin duda, el camino más sensato para garantizar la prosperidad de las generaciones futuras. Después de todo, la Tierra es nuestro único hogar, al menos hasta que nuestro Sol nos consuma y comience una nueva etapa evolutiva del sistema.
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