domingo, 2 de julio de 2023

La revolución de la navegación

Siempre que se piensa en la navegación, vienen a nuestra mente muchas cosas: barcos, piratas, brújulas, sextantes, mapas, latitud y longitud. Pero quiero hacerles una pregunta... ¿todos los marineros en épocas antiguas podían guiarse de manera precisa en el océano? Les adelanto la respuesta con esta pequeña historia.

Al regresar victorioso a Inglaterra desde Gibraltar, tras las escaramuzas con las tropas francesas del Mediterráneo, sir Clowdisley no lograba traspasar la densa bruma otoñal. Temiendo que los barcos se estrellasen contra las rocas costeras, el almirante convocó sus oficiales para que mostrasen su parecer.

Todos coincidieron en que la flota inglesa se encontraba a salvo, al oeste de Île d'Ouessant, puesto avanzado insular en la península de Bretaña, pero al seguir navegando hacia el norte, los marinos descubrieron horrorizados que se habían equivocado al calcular la longitud  de las islas Sorlingas. Estas minúsculas islas, a unos treinta y dos kilómetros del extremo suroccidental de Inglaterra, apuntan hacia Land's End como un sendero de piedras escalonadas. Y en aquella noche brumosa del 22 de octubre de 1707, las Sorlingas se convirtieron en tumbas sin lápida para dos mil hombres de sir Clowdisley.

Sobel, D. (Ed.1). (1998). Longitud. Debate

Desde esa fecha el Parlamento Británico empezó a ofrecer  £20,000 (equivalente a £3.35 millones en 2023) para quien pudiera resolver ese gran problema de calcular de manera precisa la longitud y evitar otra catástrofe de ese estilo.

Latitud

Antes de empezar primero repasemos un poco sobre que es la latitud y de como se mide la latitud.
Imagen de como se ve la latitud [1]

La latitud proporciona la localización de un lugar, en dirección Norte o Sur desde el ecuador y se expresa en medidas angulares que varían desde los 0° del Ecuador hasta los 90° N del polo Norte o los 90° S del Polo Sur. Esto sugiere que si trazamos una recta que vaya desde un punto cualquiera de la Tierra hasta el centro de la misma, el ángulo que forma esa recta con el plano ecuatorial expresa la latitud de dicho punto. La orientación Norte o Sur depende de si el punto marcado está más cerca del Polo Norte que del Polo Sur (latitud norte) o si está más cerca del Polo Sur que del Polo Norte (latitud Sur).

Claro que para la navegación se necesitan las herramientas pertinentes. Para obtener la latitud, nos enfocaremos en una de las más famosas para la navegación: nada más y nada menos que el sextante.

Instrumento de medición de la latitud "sextante"[2]
El sextante es un instrumento que permite medir la separación angular entre dos objetos, tales como dos puntos de una costa o un astro, generalmente el Sol, y el horizonte. Conociendo la elevación del Sol y la hora del día se puede determinar la latitud a la que se encuentra el observador. Esta determinación se efectúa con bastante precisión mediante cálculos matemáticos sencillos a partir de las lecturas obtenidas con el sextante.

Este instrumento, que reemplazó al astrolabio por tener mayor precisión, ha sido durante varios siglos de gran importancia en la navegación marítima y también en la navegación aérea, hasta que, en los últimos decenios del siglo xx, se han impuesto sistemas más modernos como la determinación de la posición mediante satélites. El nombre sextante proviene de la escala del instrumento, que abarca un ángulo de 60 grados, o sea, un sexto de un círculo completo[3].

Longitud

Retomando la carrera para determinar la longitud de manera efectiva, aparece un carpintero Yorkino con un dispositivo novedoso que servirá para medir el tiempo de manera precisa: nada más y nada menos que el cronómetro. Efectivamente, un simple carpintero ganó esa carrera que hizo el parlamento. Había otros científicos de renombre participando en la misma carrera, como Tobias Mayer, Nevil Maskelyne y Christiaan Huygens. Sin embargo, fue el carpintero quien inventó el cronómetro. Gracias a John Harrison, la navegación de los barcos se volvió más precisa y los accidentes disminuyeron de manera abrupta

Cronometro

Cronometro marino de Jhon Harrison modelo H4 [4]
El cronómetro marino es un reloj mecánico que mide el tiempo con gran precisión, diseñado originalmente para funcionar a bordo de un buque en alta mar. Debía controlar el tiempo con suficiente exactitud como para servir de estándar horario portátil utilizable en la determinación de la longitud geográfica del barco, comparando su hora con la hora local determinada mediante cálculos astronómicos [5].

Desafortunadamente, cuando Harrison mostró su primer modelo de cronómetro al parlamento, no fue aceptado. No se debió a que no fuera funcional, sino porque uno de los jueces sentía envidia de Harrison, además de que la comunidad científica era muy elitista (aunque esto sigue siendo cierto en cierta medida en la actualidad). Para ellos, era casi una ofensa que un simple carpintero pudiera diseñar un instrumento de esa calidad. Harrison tuvo que fabricar cinco modelos diferentes de cronómetro antes de que finalmente fueran aceptados. Sin embargo, nunca recibió un reconocimiento completo. Hoy en día, gracias a la información disponible, al menos podemos rendirle el reconocimiento que se merece y recordarnos que no importa cuál sea tu oficio, todas las ideas para el avance de la humanidad deben ser bienvenidas.

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